Reseña histórica del Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada

Durante los primeros años de vida republicana, los esteros, ríos navegables y accesos a puertos marítimos no contaban con mucha ayuda y referencias para la buena navegación. Las Cartas Náuticas de las cuales se servían los navegantes en nuestras costas eran incompletas, lo que en muchas ocasiones provocaban varamientos de buques y otros accidentes.

En cuanto a los faros y fanales, se contaba con muy pocos, siendo uno de los más antiguos el de la Isla Santa Clara que en 1840 ya estaba en servicio, al igual que los instalados en Punta de Piedra, Posorja, Isla Jambelí, Punta Mandinga, Santa Elena y Data. Desde esa época hasta la presente ha sido la Armada la institución que brinda este tipo de servicio público al Estado.

De acuerdo a lo expuesto, el 2 de febrero de 1932 se crea el Servicio Hidrográfico, cuando el Dr. Alfredo Baquerizo Moreno estaba encargado del poder, las funciones del Servicio para ese entonces, se circunscribían a los levantamientos hidrográficos que sirvieron para las ediciones de las primeras cartas náuticas de la costa ecuatoriana.

En los primeros años las actividades del Servicio eran limitadas, fue recién en 1965 en que nuestra Armada adquiere un buque para que realice los trabajos de levantamientos e investigaciones hidrográficas, esta unidad cumplió sus labores hasta el año 1979.

Para ese entonces el Servicio Hidrográfico había sido elevado a la categoría de Instituto Oceanográfico el 18 de julio de 1972, mediante Decreto Ejecutivo No. 642, encargándose de la ardua y privativa tarea de proporcionar seguridad a la navegación, llevar a cabo la investigación oceanográfica, así como compilar la cartografía náutica nacional, siendo además representante del Estado ante organismos internacionales.

El 16 de noviembre de 2011, por mandato presidencial N.o 940, se adscribe al Ministerio de Defensa Nacional (Midena). El 8 de mayo de 2020, a través del Decreto Ejecutivo N.o 1038 emitido por el presidente Lenín Moreno, se fusiona con el Instituto Antártico convirtiéndose en el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar), dependiente de la misma cartera de estado.

 

Desde el año 1976 el Instituto forma parte del Sistema Internacional de Alerta de Tsunamis del Pacífico (PTWC) y ha mantenido el estudio de los 

tsunamis como un programa permanente dentro de sus actividades anuales para el cumplimiento de sus obligaciones como Centro Nacional de Alerta de Tsunamis, y Punto Focal Nacional de Alerta de Tsunamis para el Ecuador. Asimismo, ha caracterizado el medio ambiente marino desarrollando líneas de investigación como El Niño y la Niña, eventos que son vigilados a través del “Centro de Monitoreo Oceánico”, el cual tiene la finalidad de dar alerta temprana ante la ocurrencia de una amenaza que se origine en el mar.

A partir del año 1985 el Instituto Oceanográfico de la Armada inició los trabajos técnicos para la delimitación de los límites marítimos definitivos con Colombia, Perú y Costa Rica. Durante el 2011, el Ecuador ratificó los límites de su frontera marítima con Perú y elaboró la carta náutica IOA.42; en el 2012 firmó el acuerdo de límites marítimos con Colombia. Más adelante, en el 2014 se alcanzó la firma de la memoria técnica y carta de límite marítmo Ecuador – Costa Rica, proceso en el cual la participación del Instituto fue fundamental para incorporar los aspectos técnicos que fundamentan los convenios firmados. Luego de muchos años se cerraron los Límites Marítimos del Ecuador con una nueva delimitación: al norte con Colombia, al sur y al este con Perú, al nor-oeste con Costa Rica y al oeste con la cuenca del Pacífico.

La ejecución de tareas técnicas durante las dos últimas décadas, permitieron alcanzar el asesoramiento para la adhesión del Ecuador a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar en octubre de 2012. Por otra parte, estas actividades permitieron establecer la pertinencia de continuar los estudios técnicos de solicitud de extensión de la plataforma continental hasta las 350 millas náuticas, que se ejecutan actualmente por el instituto en la componente hidrográfica.

Con la finalidad de ejecutar los trabajos oceanográficos e hidrográficos en Galápagos en el 2009 se realizó la implementación del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico Insular (Shoiar); asimismo, en el 2016 se creó el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico Norte (Shonor) en Esmeraldas. Ambas estaciones cumplen, además, funciones de centro alterno de alerta de tsunamis. De esta forma se han fortalecido los procesos de seguridad a la navegación, y salvaguarda de la vida humana en el mar.

Durante la última década, el Instituto Oceanográfico de la Armada para el cumplimiento de sus tareas fundamentales de: seguridad a la navegación, salvaguarda de la vida humana en el mar, soberanía e integridad territorial, protección al medio ambiente marino, e investigación científica marina enmarcada en los componentes de los intereses marítimos, ha implementado una serie de sistemas de monitoreo, levantamientos, observación y alerta temprana, a través de equipos y herramientas tecnológicas de punta, las cuales han contribuido significativamente en la construcción de un sistema robusto de geoinformación, así como en la generación de productos operacionales sobre el estado del mar en tiempo real. Entre estas tecnologías se destacan: La incorporación de sonares multihaz para levantamiento de data hidrográfica, perfilador sísmico, sonares de barrido lateral, piston core, robots submarinos, sistemas de teledetección oceanográfica y atmosférica e implementación de modelos numéricos de predicción.

Esta es una rápida visión a través de la historia de las actividades que ha realizado el Instituto que nació, creció y se fortaleció dentro de la Armada y que continúa con la tradición marinera de hacer las cosas con excelencia en beneficio de la integridad territorial y el apoyo al desarrollo nacional.